lunes 26 de septiembre de 2011

Análisis preliminar de las multas de velocidad por cámaras

El día de hoy salió publicada la primera lista de infracciones captadas por las cámaras de velocidad en carretera. 120 páginas de infractores, a doble columna. Por supuesto uno no podría quedarse tranquilamente viendo esa cantidad de información, sin querer inmediatamente sintetizarla y hacerla más entendible.

Así que después de unas horas de procesamiento, algunas estadísticas de la lista de multas publicada hoy. Para ser justos, vale la pena aclarar lo evidente: estos números son preliminares, ya que las multas apenas están siendo notificadas. Puede que algunas de estas multas que aparecieron en La Gaceta eventualmente sean apeladas y queden sin efecto. También hay que tener en cuenta que estos números están absolutamente sesgados: representan solamente las vías del país en donde hay cámaras funcionando. Y, evidentemente, en estos números no quedaron incluidas las infracciones que por una u otra razón no se publicaron en La Gaceta.

En total, del 8 al 20 de setiembre, hay 15.349 multas hechas por las cámaras de velocidad publicadas. El 80% de esas multas fueron hechas en los primeros 9 días de funcionamiento de las cámaras (8 al 16 de setiembre). No deja de ser interesante ver cómo se comportó la cantidad de multas:






Efectivamente después de que se llevó el susto la gente por las noticias, ha ido cayendo la cantidad de infracciones. De 1.907 el primer día, ha ido bajando hasta 685 el 20 de setiembre. Aún así, 685 multas por día ya sabiendo a dónde están las cámaras y cuáles son las reglas es de arrancarse el pelo...

Qué tipo de vehículos son los que más salieron multados? Obviamente, los livianos. Un 96% de las multas hechas es a vehículos livianos, el 3% a vehículos pesados, y el 1% a motocicletas.

Hay 349 multas hechas a autobuses y 570 a taxis (del total un 2% y 4%), 90 multas para vehículos de carga pesada y equipo especial, y hay 83 multas hechas a vehículos oficiales, diplomáticos y MI.

Esas 83 multas de oficiales, diplomáticos y MI, entre quienes se las reparten?


 Hasta el mismo COSEVI salió multado... manda guevo no?

Y la pregunta del millón (literalmente): quiénes son los que más plata le quedaron debiendo a COSEVI después de este primer corte? Pues las 15 placas más multadas son las siguientes:


Si cada una de esas multas es de 308.000 colones, más o menos, estaríamos hablando de que hay gente que le debería al COSEVI, en este momento, 2 y 3 millones de colones, por jupa. Va a estar bonito pagar ese marchamo. Habrá que ver, por supuesto, cómo se comporta el escenario legal ahora que están siendo notificadas las multas, a ver si efectivamente COSEVI puede cobrar toda esa plata.


Sería interesante analizar cómo estuvo la distribución de velocidades entre las multas, para ver por cuánto es que se está excediendo la gente que salió multada y cómo se ha comportado esa distribución a través de los días. Similarmente sería interesante analizar por punto de control a ver cómo andan las estadísticas. Pero por supuesto, esa no es información que se obtenga fácilmente, por lo cual ese análisis se lo dejo al COSEVI...


martes 20 de septiembre de 2011

Centro de limpieza... del aura?

Esas cosas increíbles que descubre uno todos los días. El descubrimiento de hoy es que, por lo visto, ya somos un país lo suficientemente desarrollado como para tener su propia manada de psíquicos locos y brujos curanderos con oficinas en los grandes centros urbanos.

En el correo de hoy, me topé con un anuncio para un nuevo "centro de estimulación cerebral y limpieza del aura" en Escazú, donde por la módica suma de $70 (léase 35.000 colones) me hacen una lectura energética, me cuentan qué tipo de personalidad tengo, y me limpian las malas energías utilizando un sinnúmero de técnicas que van desde ponerme a oir música hasta pasarme piedras magnetizadas encimas. Fascinante.

Desafortunadamente, truco viejo en país nuevo. Al tema de las "lecturas de auras" le puso fin (creo yo) James Randi hace mucho tiempo, con una simple demostración científicamente controlada:



Respecto a las "lecturas de personalidad", se me parece como a lo que hace Sylvia Browne en Estados Unidos. Sylvia Browne es un poco más imaginativa y ofrece contarle a uno quien era en una vida pasada (curiosamente como dice Randi, todo el mundo termina siendo miembro de la realeza babilónica), por una módica suma de $700 por 20 minutos. Pero al fin y al cabo, misma historia: cold reading (lectura en frío), truco viejo, ya visto.

De hecho por más divertido que suene el juego, Sylvia Browne nos demostró aquello de que todo es divertido hasta que alguien pierde un ojo:



Al fin y al cabo, cuál es mi problema con los psíquicos, espiritistas  y "sanadores mágicos"? Mi problema con toda esta raza es parecido al de James Randi: me parece increíble que estemos dispuestos a pagar 35.000 colones para que nos cuenten un cuento (que al fin y al cabo eso son las lecturas en frío)... y encima de ello nos pongan piedras encima y nos declaren curados de nuestras "malas energías". Y más serio aún me parece que haya gente que va porque realmente se lo cree: seriamente considera que estos tratamientos, lecturas, purificaciones y sanaciones mágicas, le van a ayudar a curarse de sus enfermedades y padecimientos. Está bien que alguien vaya para entretenerse, porque le cae bien la "psíquica" y quiere ir a tomar café y compartir un rato... pero porque realmente creen que van a sanarse? Seamos serios. No hay mejores cosas en qué gastar 35.000 colones?

Hay gente que gasta su tiempo, sus ahorros y muchas veces los ahorros de toda su familia en este tipo de charlatanerías, para descubrir al final que estuvieron engañados durante años. Y en ese momento, por supuesto, no hay garantía de satisfacción total, ni "le devolvemos su dinero sin preguntas".

El que este tipo de negocios estén apareciendo tan evidentemente en nuestra vida diaria debería ser señal de alerta. Alerta de que nuestra sociedad todavía ocupa que la eduquen correctamente. Porque si un negocio de estos puede nacer, crecer y funcionar, es porque hay clientes. Y muchos de esos clientes probablemente no entiendan que les están vendiendo media hora de aire y cuentos de niños.