lunes 25 de abril de 2011

La historia del Pioneer que en la escuela no cuentan

Manda, que uno tenga que darse cuenta 15 años después, la parte mas tuanis de una historia, que nunca le contaron en la escuela.

Todos recordamos de ciencias cuando nos tocó aprendernos los cuentos de exploración del sistema solar. De los Voyager, los Pioneer, los Cassini, etc etc. Y todos nos acordamos de la famosa historia de los Pioneer 10 y 11, que llevan una placa con la imagen de un ser humano, la posición de la Tierra, algo así como una tarjeta de presentación por si alguien lo encontrara de camino.

Bonito, pero no tan interesante como el resto de la historia, que por lo menos a mí nunca me contó la maestra.

Pioneer 10 y 11 fueron sondas de NASA lanzadas en los 70s, 1972 y 73 para ser exactos. Su misión era estudiar a Jupiter y Saturno. Y una vez que terminaran esa misión, seguirían adelante, hasta donde llegaran. Las placas con información de su origen se crearon pensando en esta última fase de la misión.

Pero estas Pioneer tenían además un detalle incoporado al último momento. A alguien en NASA se le ocurrió que por qué no usarlas para evaluar la Ley de la Gravedad de Newton. El principio era simple: si la sonda se ponía a dar vueltas al lanzarla, su trayectoria sería recta y las únicas desviaciones las provocaría la gravedad. Sabiendo la masa de los planetas que pasaba, se podría ver si las predicciones de Newton eran correctas. Y así fue. La sonda de hecho era un laboratorio perfecto para este fin, porque no tenía propulsores que disparar ni combustible que ocasionara efectos raros (su fuente de poder era nuclear).

Solo hubo un pequeño problema: cuando llegaron las primeras lecturas y mediciones... los números no cerraban. Las sondas estaban moviéndose más lento de lo normal. Siguiente serie de mediciones, lo mismo. Las sondas no estaban cumpliendo su trayectoria teórica, y estaban más cerca de la Tierra de lo que deberían estar.

Lo cual, si uno se pone a pensar, es un serio problema. Un objeto en el vacío tiene que moverse a como lo dice la física, no hay de otra. Allá afuera no hay qué lo interfiera. No hay aire, no hay seres humanos, no hay viento... nada. Entonces, por qué Pioneer 10 y 11, se lanzaron con una serie de condiciones precisas y su movimiento no era el que debía ser? Y peor aún: las dos sondas, lanzadas con un año de diferencia, tenían el mismo comportamiento extraño.

De hecho con el tiempo NASA pudo calcular que el problema era que algo estaba desacelerando las sondas, a una razón de 8.74 x 10E-10 m/s2, una fracción microscópica de la aceleración gravitatoria terrestre. El problema es que aunque fuera microscópica, de algún lado tenía que venir. Y no había nada que la pudiera estar provocando.

Qué está ocasionando que las Pioneer se muevan más lento de lo esperado resulta ser un misterio que la ciencia no ha logrado contestar. Es una de las preguntas no resueltas de nuestros tiempos. Esa fracción microscópica de gravedad que hace falta, ni los físicos más pichudos del mundo han podido explicarla.

Y el debate ha sido serio: físicos de todo el planeta han propuesto explicaciones, que van desde simples errores de medición hasta una alteración cuántica de los fotones que llevan las señales digitales hasta la Tierra. Ninguna de esas explicaciones ha logrado cerrar los números, por el momento.

Lo cual lleva a la ciencia a considerar cuestiones más graves, como por ejemplo que la desaceleración tenga que ver con la existencia de materia oscura, con fuerzas del espacio que todavía no conozcamos, o que nuestro amigo Newton y su colega Einstein estaban equivocados, y más allá de un punto las cosas no se mueven realmente según sus ecuaciones.

Por el momento NASA no ha querido apoyar la idea de que la Ley de la Gravitación Universal esté equivocada, principalmente porque no tienen una explicación satisfactoria acerca de por qué ha de estar equivocada. Tampoco han querido aceptar que la desaceleración sea materia oscura, por el simple hecho de que la materia oscura sigue siendo un tema casi imaginario que nadie ha podido observar.

Hace unos años decidieron tomar 3 décadas de información de las sondas, y usarlos para construir un modelo empleando supercomputadoras, que calculara muy precisamente la trayectoria de los Pioneer, y quizás pudiera llegar a explicar la anomalía. Pero en este momento aún están en esas, y la anomalía sigue siendo un misterio que la ciencia moderna no puede explicar.

Una muestra más de que por más avanzados que nos creamos, todavía hay cosas insignificantes que son capaces de dejar a nuestras mejores mentes patinando.

lunes 18 de abril de 2011

Cementos David: el final de la historia?

Hace algún tiempo escribí acerca de Cementos David, una molienda de cemento en San Rafael de Alajuela contra la que se levantó todo un movimiento comunitario supuestamente por los impactos negativos que iban a acabar con la comunidad. Al final, como que el tema cayó en el olvido en los medios de comunicación, y no se supo mas.

Estaba con la curiosidad de qué habrá pasado con esa historia. Y el otro día encontré la respuesta:


Cementos David recibió visto bueno para operar, y actualmente está vendiendo cemento desde San Rafael.

Lo cual me induce a seguir pensando que efectivamente, más que un tema de impacto ambiental, era un tema de intereses creados... especialmente porque según me cuentan, efectivamente Cementos David está vendiendo su producto a precios muy competitivos comparado con el resto de los fabricantes.

martes 12 de abril de 2011

Y si reseteáramos el planeta?

Créanme que por mis manos pasan tantas revistas que ya no hallo qué hacer. Cuanta revista de computación, tecnología, ciencia, etc. hay tarde o temprano pasa por acá. Y la mayoría de las veces se quedan por acá un rato, y luego van borradas porque no hay tiempo de verlas.

Pero hay una que vi hoy que ha sido la primera en mucho tiempo que he leído portada a portada. La New Scientist del 26 de marzo del 2011 (#2805) es de esas que merecen verse página por página, y vienen llenas de artículos buenos.

Entre otras cosas trae un análisis de la crisis nuclear en Japón, y qué se puede hacer para mejorar a futuro la energía nuclear.

Pero el artículo estelar, titulado "Total Reboot" es de los mejores que he visto en mucho tiempo. Básicamente es un ejercicio a lo Discovery Channel, pero sin el sensacionalismo. La idea es simple: qué pasaría si pudieramos borrar el mundo, y volverlo a hacer, a partir de la experiencia que actualmente tiene acumulada la humanidad?

Entre otras cosas interesantes que dicen los expertos:

  • Las ciudades probablemente estarían organizadas como "barrios gigantes": anillos concéntricos de alrededor de 4 km de diámetro, en donde se comparten espacios residenciales, comerciales e industriales menores, alrededor de un centro de servicios. La idea sería que nadie estuviera a más de 2 km del centro, de tal forma que fuera posible caminar o ir en bicicleta. Los centros de cada anillo tendrían acceso a ferrocarriles de alta velocidad, que interconecten la ciudad. Y por supuesto, el suburbio como forma de desarrollo urbano estaría prohibido por los impactos ambientales excesivos que provoca.
  • Las edificaciones tendrían una altura baja, pero no serían de un piso. Está científicamente comprobado que conforme aumenta la densidad en las ciudades, se hace más eficiente el uso de energía, recursos y transporte. Esto se aprovecharía para optimizar el consumo de recursos planeando centros urbanos densos, de 50.000 a 100.000 habitantes.
  • Desaparecerían del mapa las contradicciones urbanas, como Phoenix: una megaciudad en medio del desierto, donde no hay agua ni posibilidad de cultivar nada.
  • Estos barrios en realidad serían "wikibarrios", que aprovecharían el poder de las redes sociales. Si alguien quiere poner un negocio, podría exponer el proyecto en línea a los habitantes del barrio, quienes lo podrían retroalimentar en cuanto al sector donde les resultaría más cómodo tenerlo.
  • El sistema de precios de bienes y servicios estaría pesado de acuerdo con el costo ambiental de producción. Esto obligaría a las empresas a volverse más eficientes ambientalmente para poder tener precios competitivos.
  • Los inodoros convencionales desaparecerían, ahorrándonos un 30% en el consumo de agua potable. En su lugar habrían inodoros con sistemas de válvulas y sellos dinámicos. Los orinales estarían tratados en un sistema aparte a los inodoros, que recicle el agua y utilice el material orgánico como fertilizante.
  • La religión sería replanteada, para aprovechar los beneficios de cada sistema: la "fiesta sagrada" del catolicismo, el "terapismo sanador" de los cristianos, la "aventura mística" del budismo y la "escuela religiosa" del Islam. Los festivales religiosos no violentos se mantendrían, especialmente si involucran danzas, que está comprobado liberan endorfinas beneficiosas. Y las enseñanzas podrían ser ajustadas a cada comunidad, de acuerdo con sus necesidades particulares. La religión no desaparecería, principalmente porque hay estudios científicos que comprueban que las personas religiosas tienden a ser más felices y gozar de mejor salud.
  • El gobierno sería un sistema "custom", el legítimo sistema pluralista. El voto anónimo desaparecería, y cada persona se suscribiría a un partido político. Los impuestos se pagarían directamente a ese partido, y al mismo tiempo los servicios serían suministrados por cada partido a sus afiliados. El gobierno pasaría a ser literalmente un servicio público. Los servicios como agua, energía, defensa, y salud podrían ser manejados mediante acuerdos entre los diferentes partidos políticos para lograr economías de escala. De esta forma se lograría una máxima eficiencia en el gobierno, y se eliminaría el resentimiento de la gente al no poder decir "yo no voté por ellos".
  • El día tendría 10 horas, de 100 minutos, con 100 segundos cada uno. Los años serían 1000 días. Lo cual sería ideal para que la gente normal realmente pudiera medir el tiempo sin hacer matemática complicada. Las 24 horas y 365 días son sistemas basados en eventos astronómicos, pero desde que pasamos a sistemas atómicos que miden el tiempo usando partículas elementales, que el sistema coincida con los ciclos astronómicos en realidad es irrelevante.
  • El PIB, una estadística nacida en la posguerra cuando producir bienes era crítico para la reconstrucción, desaparecería. Sería reemplazado por un indicador que midiera no solo desempeño económico, sino también felicidad de los habitantes. De esta manera se promovería un mejor equilibrio entre dinero y aprovechamiento del mismo.
  • Los billetes de baja denominación desaparecerían. Se calcula que desaparecer el billete de $1, por ejemplo, podría ahorrarle a Estados Unidos unos $500M al año.
Suena demasiado volado? Talvez volado no, sino utópico. Solo pensar en el dolor de cabeza que implicaría hacer esos cambios es suficiente para volver loco a cualquiera. Si con Y2K se armó un desmadre de la grandísima... cómo sería de repente transicionar a un sistema de tiempo decimal? O a un sistema de gobierno compartido entre 20 partidos?

Como dice New Scientist, en realidad lo mejor que podemos hacer es lo que hemos venido haciendo: aprender de nuestros errores, y cada generación ir haciendo las cosas lo mejor posible, con el conocimiento que tenemos.

lunes 4 de abril de 2011

Promesión: la nueva forma de enterrarse

El otro día revisando una Gadgets & Gizmos me encontré mencionada la Promesión, una forma "novedosa" de manejar los cuerpos de los fallecidos, que ahora se está ofreciendo en Suecia y otras partes del mundo.

La promesión tiene la ventaja, según sus creadores, de ser amigable con el ambiente. No requiere parcelas inmensas de tierra, no amenaza los mantos acuíferos, y no genera cantidades inmensas de gases invernadero (como ocurre con la cremación).

El proceso consiste en convertir el cuerpo más o menos en café instantáneo... bueno, la ciencia del proceso es muy similar. Primero se sumerge al fallecido en nitrógeno líquido, para que se convierta en una masa quebradiza. Luego se coloca sobre un quebrador vibratorio, donde igual que T1000, queda reducido a polvo. Finalmente, en una cámara de vacío se obliga al agua a evaporarse, para dejar solamente polvo orgánico. Y el polvo se deposita en la tierra, donde el compostaje hace el resto.

Créanlo o no, es más o menos lo que ocurre en las plantas de Nestle, cuando convierten café molido en café instantáneo.

Qué tanta aceptación ha tenido, no tengo ni idea. Fijo hay más de un ecologista que ha optado por "promeserse" y ahorrarle al planeta un poco de CO2, pero aparte de esos, no he escuchado que esté muy activo ese mercado en este momento.