martes 15 de noviembre de 2011

Reforma tributaria: quién quiere tirar la piedra?

En estas últimas semanas la gran discusión a nivel nacional ha sido la famosa reforma tributaria. La discusión se ha vuelto un tema de histeria colectiva, casi como lo fue en su momento el TLC con Estados Unidos.

El gobierno alega que necesita más recursos, y que aumentar los impuestos es la única forma de conseguirlos. La gente le responde, entonces, que usen mejor los impuestos que ya cobran.

Al final los dos tienen razón. El gobierno no está mintiendo al decir que ocupa más dinero para sostenerse, y la gente tampoco está mal al decir que dejen de gastar el dinero en cosas que nada que ver.

Claro, personalmente me deja un sinsabor ver que hasta ahí llega la capacidad de razonamiento de la gente, como si todo fuera un problema del gobierno.

Al final de la historia, toda esa plata que se esfuma en el sector público... quién se la deja? Se la deja Laura Chinchilla? Fernando Herrero? Talvez, una centésima parte. Y el resto?

El resto va a dar a los bolsillos de muchos de los mismos, que están reclamando que no quieren pagar más impuestos.

Esa cantidad monstruosa de dinero que se está "desapareciendo" el gobierno, va para pagar planillas, gastos de representación, anualidades, dedicación exclusiva, convenciones colectivas abusivas e ilógicas, topes de cesantía astronómicos, etc etc etc. Y eso sin entrar en el tema de concesiones, contratos, asesorías, consumos, en fin.

Si el mayor gasto del sector público fueran los viajes, o los almuerzos, o la gasolina de los carros oficiales, sería muy fácil arreglar las finanzas públicas. Se cortan esos gastos y se acabó.

Pero no lo es. Y esa es la parte que omite toda la gente cuando critica la reforma tributaria: que para "usar más eficientemente" los recursos, hay que echar al suelo un montón de privilegios, y tocar un montón de cosas que, si se le pregunta a la misma gente que critica la reforma... son intocables.

Decirle a los médicos de la Caja que se conformen con su salario y la cesantía que tiene el resto del país? Jamás. Quitarle los privilegios exhorbitantes y los beneficios ridículos a los sindicalistas de JAPDEVA? Cómo se le ocurre. Echar al suelo todos los derechos odiosos a los trabajadores del sector público, cerrar los departamentos que no sirven para nada, quitar instituciones que realizan funciones duplicadas, medir rendimientos objetivamente y echar a todo el montón de vagos que no hacen nada el día entero?

De ninguna manera. Ahí todos los costarricenses hacen fila para defender a capa y espada el tren de gastos en los que se van casi todos los impuestos que pagamos.

Sino que lo diga "Costa Risa"... que tiene tiempo de sobra para hacer videitos contra el Plan Fiscal en youtube, pero por lo visto no le alcanza el tiempo para hacer videos contra el sinnúmero de beneficios salariales que nos tienen en quiebra. Que lo digan los conductores, que pueden meterle 300 salacuartazos a las multas de tránsito, pero no les da para meterle uno a las convenciones colectivas. O sobre la misma línea, que lo diga cualquiera que critique la reforma tributaria. Todos somos buenísimos para criticar todo, pero que ni se les ocurra pedirnos que pongamos de nuestra parte para afrontar las consecuencias.

Está bien, no permitamos más impuestos, pero entonces empecemos realmente a quitar gastos que no tienen razón de ser. Y si el gobierno no quiere hacerlo, pues hagámoslo obligado... así como tan convenientemente lo obligamos a hacer cualquier cosa, cuando nos interesa.

Quién va primero? Alguien?

Quien va a tirarle la primera piedra a las convenciónes colectivas? A los salarios desproporcionados? A los esquemas irracionales de pensiones?

O es que ahora que nos toca tirar la piedra, mejor esconder la mano para que no se nos devuelva?

Si queremos vivir en la fiesta eterna, hay que pagar la factura. O si no queremos pagar la factura, hay que acabar la fiesta eterna. Una de dos.

Sino, no se puede.