martes 20 de septiembre de 2011

Centro de limpieza... del aura?

Esas cosas increíbles que descubre uno todos los días. El descubrimiento de hoy es que, por lo visto, ya somos un país lo suficientemente desarrollado como para tener su propia manada de psíquicos locos y brujos curanderos con oficinas en los grandes centros urbanos.

En el correo de hoy, me topé con un anuncio para un nuevo "centro de estimulación cerebral y limpieza del aura" en Escazú, donde por la módica suma de $70 (léase 35.000 colones) me hacen una lectura energética, me cuentan qué tipo de personalidad tengo, y me limpian las malas energías utilizando un sinnúmero de técnicas que van desde ponerme a oir música hasta pasarme piedras magnetizadas encimas. Fascinante.

Desafortunadamente, truco viejo en país nuevo. Al tema de las "lecturas de auras" le puso fin (creo yo) James Randi hace mucho tiempo, con una simple demostración científicamente controlada:



Respecto a las "lecturas de personalidad", se me parece como a lo que hace Sylvia Browne en Estados Unidos. Sylvia Browne es un poco más imaginativa y ofrece contarle a uno quien era en una vida pasada (curiosamente como dice Randi, todo el mundo termina siendo miembro de la realeza babilónica), por una módica suma de $700 por 20 minutos. Pero al fin y al cabo, misma historia: cold reading (lectura en frío), truco viejo, ya visto.

De hecho por más divertido que suene el juego, Sylvia Browne nos demostró aquello de que todo es divertido hasta que alguien pierde un ojo:



Al fin y al cabo, cuál es mi problema con los psíquicos, espiritistas  y "sanadores mágicos"? Mi problema con toda esta raza es parecido al de James Randi: me parece increíble que estemos dispuestos a pagar 35.000 colones para que nos cuenten un cuento (que al fin y al cabo eso son las lecturas en frío)... y encima de ello nos pongan piedras encima y nos declaren curados de nuestras "malas energías". Y más serio aún me parece que haya gente que va porque realmente se lo cree: seriamente considera que estos tratamientos, lecturas, purificaciones y sanaciones mágicas, le van a ayudar a curarse de sus enfermedades y padecimientos. Está bien que alguien vaya para entretenerse, porque le cae bien la "psíquica" y quiere ir a tomar café y compartir un rato... pero porque realmente creen que van a sanarse? Seamos serios. No hay mejores cosas en qué gastar 35.000 colones?

Hay gente que gasta su tiempo, sus ahorros y muchas veces los ahorros de toda su familia en este tipo de charlatanerías, para descubrir al final que estuvieron engañados durante años. Y en ese momento, por supuesto, no hay garantía de satisfacción total, ni "le devolvemos su dinero sin preguntas".

El que este tipo de negocios estén apareciendo tan evidentemente en nuestra vida diaria debería ser señal de alerta. Alerta de que nuestra sociedad todavía ocupa que la eduquen correctamente. Porque si un negocio de estos puede nacer, crecer y funcionar, es porque hay clientes. Y muchos de esos clientes probablemente no entiendan que les están vendiendo media hora de aire y cuentos de niños.