viernes, 7 de enero de 2011

Como se convierte el plástico en petróleo

La mayoría probablemente se van a dar contra la pared después de ver este video:



Al parecer, tenemos varias décadas de estar botando y enterrando una fuente alternativa de petróleo y sus derivados.

La máquina inventada por Blest, una compañía japonesa, toma plásticos comúnmente encontrados en el hogar y después de unas horas los convierte en petróleo sintético, que posteriormente puede ser refinado para hacer gasolina, diesel, keroseno y otros combustibles.

El proceso en sí no se detalla mucho, pero se basa en descomposición térmica de hidrocarburos. Básicamente el plástico se calienta en una cámara parecida a una olla de presión, lo cual hace que se descompongan los hidrocarburos que contiene. Los hidrocarburos se recuperan y cuando se enfrían se vuelven líquidos y pueden ser extraídos.

Hasta el momento el gran problema con la descomposición térmica es que requería más energía para descomponer las cosas que la que se recuperaba, por lo que el negocio no podía funcionar. Pero recientemente se han ido mejorando los procesos, y ahora el balance de la operación es positivo.

La máquina de Blest si tiene sus limitantes, por ejemplo no da buenos resultados con botellas plásticas. Pero otras empresas como Envion ya tienen máquinas industriales que pueden aceptar casi cualquier tipo de plástico.

Otra gente como Changing World Technologies ha extendido los procesos para aceptar desechos orgánicos y convertirlos en petróleo sintético. Algo así como el biodiesel de papas fritas, pero hecho de grasa animal, desechos de plantas procesadoras de carnes, etc. CWT también tiene sus variedades de máquinas que sirven para procesar plásticos, que supuestamente logran una eficiencia cercana al 80% con las botellas plásticas.

Los procesos si tienen sus desventajas, sin embargo. Primero el consumo energético no es muy cristiano que digamos. La máquina de Blest consume alrededor de 1 Kw de energía por kilo de plástico. El aceite que se obtiene es muy variable, dependiendo del plástico que se le alimente a la máquina. Eso significa que además del gasto energético de producir el aceite hay que sumarle el gasto energético de refinarlo. Y por supuesto, no nos estamos quitando de encima, al fin y al cabo, el problema de emisiones de CO2. Más bien podríamos estarlo empeorando al liberar el carbono que se hubiera quedado atrapado en la botella durante 500 años.

Aún así, es interesante ver que ya se están llevando estos conceptos a la fase práctica, lo cual va a permitir que mejoren con el tiempo y eventualmente se vuelvan cosa de todos los días. Quien sabe, puede que en realidad, el Mr. Fusion esté más cerca de lo que pensamos.

2 comentarios:

andrés dijo...

Es una curva de aprendizaje la idea es que en el futuro le podamos dar un break a la tierra - un futuro que deberia ser casi presente!

Esta muy loca la maquina-

GAlcidesS dijo...

Que buena noticia!