jueves 29 de julio de 2010

Creepy DNA

Estaba leyendo hace unos días la historia de Lonnie Franklin Jr, un asesino en serie de California que finalmente fue arrestado hace 15 días. Durante sus 25 años de carrera, logró asesinar a 10 mujeres.

Franklin fue arrestado gracias a trabajo forense realizado con ADN, como suele suceder en estos casos. Pero la historia de cómo se llegó a ese arresto es donde se pone medio creepy la historia.

El caso estába varado: se tenían varias muestras de ADN del asesino, pero no existía ninguna en la base de datos de la policía que concordara. Lonnie Franklin empezó a asesinar mujeres en 1985, cuando no existía el ADN, y nunca fue arrestado. Se dedicó a ocultarse durante 14 años, y en el 2002 volvió a las calles. La policía sabía que habia vuelto porque usó la misma pistola de hace 25 años, pero igual, no tenían ni idea de quién podría ser el sospechoso.

El año pasado se dio un avance importante. Un sospechoso fue arrestado por posesión de armas, y como parte del arresto rutinario se le tomaron muestras de ADN. Las muestras fueron analizadas, y resulta que tenían semejanza con las del asesino buscado. La semejanza no era suficiente para acusar a nadie, pero si era suficiente para deducir que el asesino sería familia de la persona arrestada. Investigando a la familia de este tipo, llegaron al expediente de Lonnie Franklin, su padre... quien resulta que tenía un historial amplio de robos en viviendas, pero luego durante 14 años se portó bien y no volvió a ser arrestado.

La policía siguió a Franklin durante varias semanas. Finalmente lo esperaron en un restaurante que frecuentaba. Después de que terminó de comer, allanaron el restaurante y se llevaron todo lo que estaba sobre la mesa: servilletas, cubiertos, vasos, residuos de comida... a partir de los cuales sacaron en un laboratorio el ADN necesario, que resultó ser idéntico al del asesino buscado.

La historia está apenas para un episodio de CSI. Pero lo creepy es esa última parte: ya llegamos al punto en donde es posible a partir de cualquier cosa que deje uno tirada, sacar una muestra de ADN. Y este caso prueba que no es ficción: realmente hay gente que lo está poniendo en práctica y obteniendo resultados.

Hoy fue la policía buscando un asesino, lo cual está muy bien. Pero... mañana? Las aseguradoras empezarán a dar café y galletas a los clientes, para luego determinar en secreto sus factores de riesgo genético? En las oficinas harán sondeos aleatorios de cubiertos, para ver quiénes tienen tendencias medio locas o medio depresivas? Sacará MTV uno de sus realities hediondos, dedicado a recoger ADN secretamente y atar cabos para seguir la vida privada de las celebridades?

Mas aún... qué pasará cuando el análisis de ADN se vuelva tan mainstream, que en vez de costar cientos de dólares, analizar una muestra sean tan barato como un análisis de sangre rutinario? Iremos a ver un mercado de datos, donde aparte del salario de uno también se comercia el perfil genético de cada persona? El restaurante recoge los sobrantes, los empaca en una bolsa con los datos que salieron de la tarjeta de crédito, y se lo vende a un laboratorio. En realidad lo que hace falta es que alguien divise un sistema para recoger y analizar muestras masivamente, a un costo lo suficientemente bajo.

No me sorprendería, realmente, si en 10 años entro a una farmacia, y encuentro impreso en mi tiquete una oferta de los medicamentos específicos que, curiosamente, estoy necesitando y está necesitando el resto de mi familia en ese momento.

lunes 26 de julio de 2010

Regresó the IT Crowd!



La mejor noticia que recibí el fin de semana, volvió The IT Crowd! Después de como un año y resto de no producirse, hay 5 episodios nuevos a esta semana en Internet...

Así que búsquenlos, y disfruten =D

jueves 22 de julio de 2010

Ya no uso mi impresora

Alguien mas ha notado que de repente, se ha vuelto casi irrelevante tener una impresora en la casa? Hace un tiempo en un post mencioné como las impresoras estaban dentro de la lista de artículos en extinción, sin los cuales uno puede vivir perfectamente.

Acá en la casa tengo dos impresoras: una Deskjet 722C que está recogiendo polvo porque ya casi no se consiguen los cartuchos, y una HP C3180, que está sentada en un rincón y no ha tirado una página en casi 6 meses... el único uso que recibe, ocasionalmente, es escanear uno que otro documento.

Por lo menos en mi casa, las impresoras ya no tienen lugar. Desde que tengo el Acrobat es mucho más fácil imprimir a un PDF y guardarlo, de todos modos teniendo un disco de red está suficientemente seguro y hay más que suficiente espacio para todo lo que se me ocurra guardar en PDFs.

Cuando hay que enviar algo por fax, utilizo Windows fax y no tengo necesidad de imprimir. Y para leer cosas, resulta que desde que tengo mi Motion M1400, lo que hago es buscarlas en la red y leerlas en pantalla.

Si, definitivamente en mi casa la impresora ya se convirtió en un dinosaurio que está ocupando campo, y que probablemente termine listado en Mercadolibre, a ver si alguien lo quiere.

Una vez si tuve necesidad de imprimir. Tenía la esperanza de que se convirtiera en justificación para quitarle la sentencia de muerte a la impresora... y resulta que salió la hoja en blanco porque la tinta se había apelotado de no usarla. Tampoco fue gran tragedia: igual metí el PDF en una llave, me fui a la fotocopiadora de la esquina, y lo imprimí ahí.

Después de esa estoy convencido, definitivamente. Una impresora es de esas cosas a las que mejor digo nunca mas.

lunes 19 de julio de 2010

Amelia Rueda

Amelia Rueda tiene que ser uno de los fenómenos sociales mas interesantes que han experimentado los medios de comunciación en la última década. Y uno sobre el cual he venido reflexionando durante un rato. Porque lo encuentro fascinante: lo que en otra época hubieran calificado como una doñita atorrante e insoportable, ahora es todo un culto nacional. Último que revisé ya iba como por 11.300 followers en twitter, en Facebook va ya por 20.930 followers, y la audiencia que tiene el programa debería ser proporcionalmente mas grande (aunque Alejandro Trejos quizás podría corregirme en esas afirmaciones).

Las veces que he escuchado el programa, me ha parecido en realidad una parodia radial de Chris Matthews y Hardball:



Supongo que la fascinación que tenemos con Amelia Rueda es parecida a la que tendrá la gente en Estados Unidos con Matthews, y es la misma que experimentamos al ver edificios hechos de vidrio, o la misma que experimentamos al ver un acto de magia. Es la fascinación de ver en la vida real, algo que pareciera ser imposible. La fascinación de la gente, será precisamente ver cómo una doña tan insoportable puede pasarse acosando a la gente, dándoles y dándoles y dándoles... sin que nadie se anime a decirle qué debería hacer realmente con ese micrófono que tiene al frente.

Algo así como cuando vemos una de esas personas en el banco que simplemente se cabrea, y se va donde el cajero a armarle el gran berrinche frente a todo el mundo. Nos quedamos fascinados viendo el espectáculo, preguntándonos cómo puede alguien romper las reglas establecidas de convivencia social a vista y paciencia de todos, sin que le pase nada. Y hasta nos sentimos identificados... primero porque en mayor o menor grado estamos viendo personificada nuestra frustración del momento, y segundo porque nos da una historia más que contarle en la noche a los compas para reírse un rato.

La fascinación de la gente con Amelia Rueda es esa, me parece. Ver a quién decide acosar cada mañana, y reírse con los compas oyendo el berrinche, el berrinche que todos desearíamos tener tiempo como para estar haciendo.

Aporta el programa? Pues, aporta al entretenimiento de la audiencia... porque al final lo que todo el mundo recuerda no es el tema de fondo, sino el berrinche de Amelia. Lo cual por supuesto no es malo, es una forma divertida de pasar las mañanas: nuestra versión moderna del Coliseo Romano... echen a los políticos, suelten a Amelia, y diviértanse escuchando.

viernes 2 de julio de 2010

La nueva generación de gaming: adios al controlador

Cada vez me estoy convenciendo mas de que poco a poco estamos entrando en la era del Holodeck, y los que aprendimos a jugar con controladores eventualmente vamos a quedar obsoletos.

Por lo menos eso es lo que pienso cuando veo los productos que vienen para el 2010. Microsoft y Sony parecen estar convencidos de poder deshacerse del controlador en una buena cantidad de juegos, MS con su XBox Kinect (antes conocido como Natal) y Sony con el Playstation Move.




Como si fuera poco, ya en Las Vegas está instalado un Virtusphere, fabricado por una compañía que lleva el mismo nombre. El Virtusphere es una bola gigante de hamster, diseñada para que alguien camine en su interior. Funciona igual a un mouse: varios sensores en el exterior interpretan hacia dónde se está moviendo la persona y generan el comando correspondiente en la computadora.




No está muy lejos pensar en la tecnología de Virtusphere combinada con la de Microsoft y Sony, para crear... pues.. lo que siga.

Todavía falta rato para poder pensar en que los dispositivos de interface tradicionales van a quedar fuera. Pero hacia allá vamos.