Estaba leyendo hace unos días la historia de Lonnie Franklin Jr, un asesino en serie de California que finalmente fue arrestado hace 15 días. Durante sus 25 años de carrera, logró asesinar a 10 mujeres.Franklin fue arrestado gracias a trabajo forense realizado con ADN, como suele suceder en estos casos. Pero la historia de cómo se llegó a ese arresto es donde se pone medio creepy la historia.
El caso estába varado: se tenían varias muestras de ADN del asesino, pero no existía ninguna en la base de datos de la policía que concordara. Lonnie Franklin empezó a asesinar mujeres en 1985, cuando no existía el ADN, y nunca fue arrestado. Se dedicó a ocultarse durante 14 años, y en el 2002 volvió a las calles. La policía sabía que habia vuelto porque usó la misma pistola de hace 25 años, pero igual, no tenían ni idea de quién podría ser el sospechoso.
El año pasado se dio un avance importante. Un sospechoso fue arrestado por posesión de armas, y como parte del arresto rutinario se le tomaron muestras de ADN. Las muestras fueron analizadas, y resulta que tenían semejanza con las del asesino buscado. La semejanza no era suficiente para acusar a nadie, pero si era suficiente para deducir que el asesino sería familia de la persona arrestada. Investigando a la familia de este tipo, llegaron al expediente de Lonnie Franklin, su padre... quien resulta que tenía un historial amplio de robos en viviendas, pero luego durante 14 años se portó bien y no volvió a ser arrestado.
La policía siguió a Franklin durante varias semanas. Finalmente lo esperaron en un restaurante que frecuentaba. Después de que terminó de comer, allanaron el restaurante y se llevaron todo lo que estaba sobre la mesa: servilletas, cubiertos, vasos, residuos de comida... a partir de los cuales sacaron en un laboratorio el ADN necesario, que resultó ser idéntico al del asesino buscado.
La historia está apenas para un episodio de CSI. Pero lo creepy es esa última parte: ya llegamos al punto en donde es posible a partir de cualquier cosa que deje uno tirada, sacar una muestra de ADN. Y este caso prueba que no es ficción: realmente hay gente que lo está poniendo en práctica y obteniendo resultados.
Hoy fue la policía buscando un asesino, lo cual está muy bien. Pero... mañana? Las aseguradoras empezarán a dar café y galletas a los clientes, para luego determinar en secreto sus factores de riesgo genético? En las oficinas harán sondeos aleatorios de cubiertos, para ver quiénes tienen tendencias medio locas o medio depresivas? Sacará MTV uno de sus realities hediondos, dedicado a recoger ADN secretamente y atar cabos para seguir la vida privada de las celebridades?
Mas aún... qué pasará cuando el análisis de ADN se vuelva tan mainstream, que en vez de costar cientos de dólares, analizar una muestra sean tan barato como un análisis de sangre rutinario? Iremos a ver un mercado de datos, donde aparte del salario de uno también se comercia el perfil genético de cada persona? El restaurante recoge los sobrantes, los empaca en una bolsa con los datos que salieron de la tarjeta de crédito, y se lo vende a un laboratorio. En realidad lo que hace falta es que alguien divise un sistema para recoger y analizar muestras masivamente, a un costo lo suficientemente bajo.
No me sorprendería, realmente, si en 10 años entro a una farmacia, y encuentro impreso en mi tiquete una oferta de los medicamentos específicos que, curiosamente, estoy necesitando y está necesitando el resto de mi familia en ese momento.



