lunes 19 de julio de 2010

Amelia Rueda

Amelia Rueda tiene que ser uno de los fenómenos sociales mas interesantes que han experimentado los medios de comunciación en la última década. Y uno sobre el cual he venido reflexionando durante un rato. Porque lo encuentro fascinante: lo que en otra época hubieran calificado como una doñita atorrante e insoportable, ahora es todo un culto nacional. Último que revisé ya iba como por 11.300 followers en twitter, en Facebook va ya por 20.930 followers, y la audiencia que tiene el programa debería ser proporcionalmente mas grande (aunque Alejandro Trejos quizás podría corregirme en esas afirmaciones).

Las veces que he escuchado el programa, me ha parecido en realidad una parodia radial de Chris Matthews y Hardball:



Supongo que la fascinación que tenemos con Amelia Rueda es parecida a la que tendrá la gente en Estados Unidos con Matthews, y es la misma que experimentamos al ver edificios hechos de vidrio, o la misma que experimentamos al ver un acto de magia. Es la fascinación de ver en la vida real, algo que pareciera ser imposible. La fascinación de la gente, será precisamente ver cómo una doña tan insoportable puede pasarse acosando a la gente, dándoles y dándoles y dándoles... sin que nadie se anime a decirle qué debería hacer realmente con ese micrófono que tiene al frente.

Algo así como cuando vemos una de esas personas en el banco que simplemente se cabrea, y se va donde el cajero a armarle el gran berrinche frente a todo el mundo. Nos quedamos fascinados viendo el espectáculo, preguntándonos cómo puede alguien romper las reglas establecidas de convivencia social a vista y paciencia de todos, sin que le pase nada. Y hasta nos sentimos identificados... primero porque en mayor o menor grado estamos viendo personificada nuestra frustración del momento, y segundo porque nos da una historia más que contarle en la noche a los compas para reírse un rato.

La fascinación de la gente con Amelia Rueda es esa, me parece. Ver a quién decide acosar cada mañana, y reírse con los compas oyendo el berrinche, el berrinche que todos desearíamos tener tiempo como para estar haciendo.

Aporta el programa? Pues, aporta al entretenimiento de la audiencia... porque al final lo que todo el mundo recuerda no es el tema de fondo, sino el berrinche de Amelia. Lo cual por supuesto no es malo, es una forma divertida de pasar las mañanas: nuestra versión moderna del Coliseo Romano... echen a los políticos, suelten a Amelia, y diviértanse escuchando.

11 comentarios:

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Puchis, nunca me habia puesto a pensar en ese punto de vista... y creo que tienes razón!

Conoche dijo...

Totalmente de acuerdo, auqn Doña Amelia tengo 5000 bots siguiendola, x otro lado tiene 100.000 personas q la escuchan

MSB dijo...

La mejor historia jamas contada... esa es la realidad, es como decirle a alguien "vaya usted y si se arma la bronca l@ apoyamos" aunque ese representante no sea de nuestro agrado.


Saludos!

GAVILANAZO dijo...

O al tontito del barrio que le decían: "Vaya y dígale hijueputa al pulpero y le doy una peseta".

Todos deseaban decirle así al pulpero pero nadie se atrevía.

KagosaVampire dijo...

jaja estoy de acuerdo! fijo es por eso XD

H3dicho dijo...

jajaja pues yo casi nunca la escucho, pero si es lo que mucha gente ha dicho de ella que si la escucha jajaja

saludos

Francotiradora dijo...

La mejor manera de describir a la doña... a casi todos nos han contado lo mal que trata a sus colaboradores, incluso un amigo me contó que él la odia porque hace un tiempo conoció a la que fué servidora doméstica... y supuestamente la tenía casi, casi como esclava y así... uno hasta puede creerlo porque hay que escucharla como trata a una pobre Kristin o a un tal Randall cuando no localizan a alguien o bien se les cae la comunicación telefónica... se pone como un demonio, eso dá risa, pero ay si fuera a mi, piensa una... le grito peor.

Creo que el poder del microfono no es tal, es más un poder que "le" otorgamos, claro ella eso no lo sabe, creo que ella (como buena Argentina) se imagina que es "su" poder.

Pero qué importa? total, lo que realmente interesa es divertirse escuchando como una malcriada regaña a los políticos, ya deseara uno poder hacerlo.

El_Poas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
El_Poas dijo...

Personalmente no me preocupa tanto que tenga tantos followers y audiencia. Acordémonos que esto es COSTA RICA, en Escazú no es considerada como una "joya de la corona" si saben a lo que me refiero. Por otro lado, pensemos un momento en la Tigresa de Oriente, Wendy Sulka - o como se llame , en Los asesinos seriales que tienen hasta proposiciones de matrimonio, etc. El morbo de oir a una vieja histérica haciéndose pasar por "muy humilde" regañando a una autoridad de estado es simplemente irresistible para much@s.
Atte:
@El_Poas

Alejandro C. Trejos C. dijo...

Creo que Amelia tiene peso político, la clase política la escucha. Y creo que también le da mucho circo al resto de los mortales.

Yo lamento que siendo tan juega de "ética por encima del bien y el mal", capaz de basurear a alguien incluso por una página anónima en Internet, no este dispuesta a dar la cara ante un señalamiento como el mio que no es anónimo y está documentado y que cualquiera puede reproducir usando herramientas públicas.

Creo que ya no es un tema de si inventa followers, es de si respeta o no a la comunidad de la cual se sirve y usa para su programa.

xwoman dijo...

Debo reconocerlo, soy de las que no se atreve a gritarle sus cuatro verdades a los cajeros del BCR. :$

Me gustó mucho tu post.

Saludos!