
Cuando se habla de salvar al planeta, la mayor parte de la gente se imagina ciudades cubiertas con árboles, casas reciclando agua de lluvia, y buses eléctricos por todas partes. Pero
Popular Mechanics descubrió que hay algunos planes no tan convencionales en estudio. Planes que hacen que el manejo ambiental parezca un juego de Simcity:
- Copenhagen Consensus Center está estudiando la posibilidad de cambiar el color del cielo a rojo, inyectándole dióxido de azufre. Esto ocasionaría que la luz solar sea menos intensa y la temperatura en la superficie caiga.
- También CCC está estudiando la posibilidad de irrigar las nubes con agua salada. El agua salada haría que sean más blancas y reflejen más luz. El efecto buscado es el mismo: enfriar la superficie de la Tierra.
- NASA, por su parte, ha propuesto empezar a criar algas en absolutamente todas partes. En otras palabras forrar por completo las ciudades y los mares con criaderos de algas. Las algas son uno de los métodos más efectivos conocidos para convertir CO2 en biomasa, y se podrían usar para bajar los niveles de gas invernadero en la atmósfera.
- La Universidad de Bristol recomienda pintar toda la superficie de las ciudades de blanco, también para reflejar la luz solar. Según sus cálculos, si una ciudad completa se pinta de blanco las temperaturas en el verano podrían bajar hasta 2 grados Fahrenheit. Más allá de las ciudades, existe la idea de modificar genéticamente los cultivos para hacer que las hojas tengan superficies brillantes. De esta forma también se devolvería la luz solar sin calentar el planeta.
Suenan demasiado voladas, pero la realidad es que son alternativas reales, que están siendo estudiadas. Lejos de ser productos de la imaginación de alguien, hay ciencia sólida que las respalda. Claro, en este momento son demasiado caras o demasiado complicadas para ponerse en práctica. Pero en el futuro, si al final todas las demás alternativas para salvar al planeta fracasan, perfectamente podríamos ver mañanas, días y atardeceres rojos desde un balcón donde en vez de flores tenemos algas.
1 comentarios:
¿Y por qué no?
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