En realidad al igual que muchos yo también he estado envuelto en ese fenómeno "Libertario/Liberación", y más de una vez me he preguntado qué. Si valdrá la pena darle bola a Otto Guevara, o será mejor seguir el plan original y votar por Laura Chinchilla.
Porque por los otros, definitivamente no.
Ottón? Ottón confirmó en esta campaña no solo que su pensamiento es retrógrado y desactualizado, sino también que todas sus políticas giran alrededor de un odio enfermizo por Oscar Arias. Ottón canta la canción que le pongan, siempre y cuando vaya en contra de los Arias. Tan así que quiere cambiarle el nombre al Estadio Nacional, para que se convierta en un monumento contra Oscar Arias. WTF, Ottón puede irse con todo y PAC a hacer burbujitas en el Virilla.
Frente Amplio? Je. Como si uno no conociera a ese trío de personajes. Eugenio Trejos es el demagogo por excelencia. Y Eva Carazo y José María Villalta se presentan como la gran novedad, pero por lo menos yo ya me los conozco desde hace muchísimo tiempo. Y no gracias. Ni para presidente, ni para diputados... ni siquiera para la soda de la Asamblea.
Y Fishman? Dudo que eso siquiera haya que analizarlo.
Viendo entonces las dos opciones restantes, llega uno a Otto Guevara. Otto Guevara me parece el planificador racional por excelencia. De esos que no tienen vaivenes, sino que saben de una vez para donde van y como van a llegar ahí. Ese tipo de persona sería muy interesante tenerla en el poder, y podría hacer mucho por el país. Pero cuando uno baja un escalón, se topa con el personaje de Mario Quirós, y ahí la mula botó a Jenaro. De Mario Quirós sinceramente no hallo qué pensar, es que no tiene aire de nada, ni da imagen de nada salvo del típico mae con billetera grande, que se hizo muy amigo del candidato. Y más abajo? Ahí la cosa se pone aún más turbia y oscura.
Entonces resulta que el Movimiento Libertario es Otto Guevara, papi Mario, y la nebulosa. Diay no. Muy bonito el plan, muy bonita la inciativa, pero como que votar por un partido compuesto por no tengo idea ni quien, que no parece tener cabezas salvo las que salgan en el momento, como que no.
La opción final, entonces, es Laura Chinchilla. Laura Chinchilla me parece que tiene más que suficiente experiencia para ser presidente. Y en especial Laura Chinchilla tiene experiencia en puestos donde ha tenido que sufrir con la prensa, lo cual es crítico para poder sostenerse en ese puesto. Además me parece que Liberación como partido sigue siendo una opción sólida. Por lo menos uno sabe que si Chinchilla se queda pegada, detrás tiene toda una estructura muy sólida de gente que la va a asesorar. Porque al final en gobierno el juego no es ser la eminencia pontificia divinamente inteligente y omnipresente. El juego en gobierno es tener una buena red de gente que le ayude a uno a resolver las cosas.
Qué pienso yo de Chinchilla y los Arias y que uno va ser la continuación del otro? Realmente no me molesta. Porque al fin y al cabo, qué han hecho los Arias que va a continuar Laura Chinchilla? La renovación de las rotondas, la red vial, las autopistas nuevas? La reactivación del contrato del Santamaría? El nuevo acueducto sanitario para San José? El acceso a mercados en otros países para nuestros productos? La "destetada" de los sindicalistas vagos del sector público? El tren metropolitano nuevo? El nuevo Estadio Nacional? Los puertos nuevos para Caldera y Limón?
Las medidas socioeconómicas que nos mantuvieron con un 7,8% de desempleo en el peor año de la crisis económica, incluso por debajo del desempleo que tuvo Estados Unidos y el promedio que tuvo toda la Unión Europea? La inflación del 5% con la que cerramos el año pasado, una inflación tan baja que tenía más de 35 años de no verse?
Se supone que tenemos que objetar eso? Que tenemos que votar en contra de que todo eso siga adelante? Como digo, en estas elecciones hay algunos que demuestran cada vez más lo retrógrada de su manera de pensar.
Es cierto y no lo voy a negar: el gobierno de Oscar Arias ha tenido sus cagadas. Algunas exageradas innecesariamente, y otras que si, manda guevo. También ha tenido sus decisiones poco populares con algunos sectores, especialmente en el campo ambiental. Pero en realidad, si uno se pone a pensarlo, eso sucede en cualquier administración. Hay oportunidades que hay que aprovechar, decisiones que hay que tomar, y no se puede tener a todos felices, todo el tiempo.
Al fin, si uno se pone a pesar las cagadas de los Arias contra los proyectos críticos que sacaron del abandono y básicamente terminaron, los Arias no tienen nada que explicarle a nadie. Hicieron su trabajo, y lo hicieron mejor que los gobiernos de los últimos 10 años. Y bueno, todavía estoy esperando que todos lo que hablan de corrupción y negocios secretos de los Arias, finalmente salgan del closet de las teorías de conspiración, y se vayan a los tribunales a poner una denuncia en blanco y negro, como tiene que ser.
Realmente que el gobierno de Laura Chinchilla sea una continuación del de los Arias, no me molesta. Es más, me impulsa en tomar mi decisión.
Como pueden imaginarse, voy a votar por Laura Chinchilla. Y espero que les haya dado algunas razones para que ustedes también lo hagan.




5 comentarios:
desearia no haber leido esto... Ahora a tomar gravol...
.
Jejeje, tan poderosas son mis palabras? =P
"los Arias no tienen nada que explicarle a nadie", la verdad me asusta esa forma de pensar.
Los Arias tienen que rendir cuentas como cualquier otro ciudadano o funcionario. Y si se les acusa de un delito y tienen que ir a parar a la cárcel, pues tendrán que ir a parar a la cárcel.
A lo que me refiero, quizás, es que por mí no tienen que dar cuentas a todos los que están tratando de hacer una tormenta en un vaso de agua para ver cómo le quitan prestigio a los logros de este gobierno.
Hay que dejarse de varas: Oscar Arias logró más en estos 4 años que lo que han logrado todos los gobiernos de los últimos 15. Y como siempre, hay gente picada que le empieza a buscar pelos a la sopa para ver como se desquita sus frustraciones. A todos esos es a los que me refiero que pueden ignorar tranquilamente, por lo menos por mí, no hay más que decirles.
Si a mí me preguntan si tengo motivo para linchar a Oscar Arias, pues, no. Si alguien más lo tiene y lo puede demostrar ante un tribunal como tiene que ser, que tire la primera piedra.
Publicar un comentario en la entrada