
Hace unos días leí en el periódico que había una alerta por gripe porcina en Mexico. Curioso, esa variedad, pensé. En realidad no le dí mucha importancia, hasta hoy que abrí el periódico y encontré una panorama que era el legítimo The Stand. Un pánico total en Mexico ante el anuncio de la OMS de que ésta es una mutación nueva del virus nunca antes vista, y además que según la CDC en ese país ya es básicamente imposible mantenerlo contenido y todos están a merced de lo que dicte el destino.
Exagerado y desproporcionado en un factor como de 20 por los medios de comunicación, estoy seguro. Pero aún así, me hace pensar en algo que escuché hace un tiempo en Discovery... y que curiosamente venía hablando con un compa hace unos días.
Ya está mas que demostrado que la raza humana ha superado por mucho los límites de sostenibilidad del planeta. Este planeta simple y sencillamente no aguanta 6.000 millones de cabrones dando vueltas por todas partes.
Ante el panorama, la visión popular parece ser una de la apocalipsis. Simplemente estamos destinados a desaparecer y el planeta está destinado a convertirse en una pelota de barro mas del universo, vacía y desértica.
Ni tanto, dicen algunos expertos. La noción de una apocalipsis que acabe totalmente con un ecosistema tan complicado y redundante como la Tierra es algo descabellada, y prueba de ello son los múltiples eventos de extinción total que han ocurrido: eras de hielo, meteoritos, cometas, terremotos, deriva continental... y la vida sigue adelante. La vida siempre encontrará una forma de seguir adelante y las especies de seguir sobreviviendo, y eso incluye a la raza humana.
Pero lo que sí es cierto es que el mismo ecosistema se va a encargar de ponernos en raya, si nosotros no lo sabemos hacer. Los desastres naturales se van a volver cada vez mas frecuentes y severos. Vamos a empezar a ver 10.000 muertos por olas de calor. 15.000 muertos por una inundación. 25.000 muertes por sequías. Y así sucesivamente, durante muchas décadas, hasta que los números vuelvan a los niveles sostenibles.
Y de hecho no es nada descabellado pensar que el recorte mas grande de población ocurra por epidemias. Es la forma mas eficiente y limpia para la naturaleza de decimar poblaciones. Requiere poca energía, tiene una efectividad mucho mayor a la de los desastres naturales, y deja solo a los especímenes más fuertes de la raza como sobrevivientes.
En 1300, la peste negra se encargó de recortar a 150 millones de humanos en Europa. En 1500 la gripe corriente recortó a 10.000 en Asia. Y en 1900, de nuevo por gripe se fueron cerca de 100 millones en España y alrededores.
Lo cual lo pone a uno a pensar, cada vez que alguien dice que apareció un brote de enfermedad incontrolable en algún país.
Será que ya nos va a tocar el turno acá en América? Qué aguevado.