
Hace un montón de años cuando yo estaba en el colegio, recuerdo que a cada rato aparecían crisis por juguetes, accesorios, dineros, carteras y útiles que simplemente echaban patas y salían caminando. De hecho recuerdo que entre los reglas del colegio estaba prohibido traer juguetes, aparatos electrónicos o cosas por el estilo. Decían que era para que no fueran distracción... pero todos sabíamos que las monjas no querían que les echaran en cara que había un problema de seguridad y que no sabían qué hacer al respecto.
Bueno, el post de gringotico de como a la sobrina le robaron el Nintendo DS en el cole me hizo volver a aquellas épocas. Y darme cuenta que algunas cosas nunca cambian. Pueden haber pasado años y años y años, que siempre existen los carajillos envidiosos y de manos pegajosas en los colegios, sin importar qué tan fino el lugar.
En aquél entonces yo decía qué tuanis, poder conseguirse un discman y meterle un tracker como los que usan los detectives, y entonces uno lo deja para que se lo roben, y luego se suena facilito al cabrón que lo hizo. Por supuesto era un sueño de opio económicamente inviable desde toda perspectiva... aparte de que en ese entonces acá, de eso ni la más remota idea tenían.
Pero ahora resulta que si existe la tecnología... y nadie las está usando! Como dijo gringotico... qué colerón.
Desde hace mucho tiempo existe la tecnología RFID, que permite identificar inalámbricamente lo que uno quiera. Se le pega una calcomanía como las que traen los champús en los supermercados, y al pasar cerca de un lector inalámbrico, en la pantallita le dice a uno "este es el tag #485372 que pertenece a tal mae". Muchas cadenas grandes de tiendas los usan para rastrear inventarios, y no está muy volado que en un cole se usen como monitores de seguridad. Se compran unos arcos con lector, se ponen en posiciones estratégicas, y simplemente se le venden a la gente los tags. Que cada quien esconda un tag en sus pertenencias importantes, y listo.
Si se los llegaran a robar, se le dice al arco que alerte cuando pase X tag, o se pasa revisando bultos con un lector portátil. Ni siquiera hay que entrar en el engorroso pleito de abrir los bultos y si hay o no derecho: el RFID es inalámbrico.
Y al carajillo que le salte el tag buscado... sonó.
Cuánto puede costar un sistema de estos? Probablemente cueste un incremento de 5% en la matrícula durante un par de meses. Y viendo que con un sistema de esos los carajillos, los tatas y los profesores van a estar mas tranquilos, por qué no?
(Nota al márgen: y si no les da pelota el colegio, KJB tiene un kit personal antirobo. Uno le pega el tag a lo que quiera proteger y anda un detector. Si el tag sale del alcance del detector, suena una alarma. Medio simplón, pero de algo podría servir!)













