Ambos quedaron eventualmente en estado catatónico. Al NES se le desgastó el conector principal y al Gameboy no sé qué le habrá pasado pero ya no enciende. Pero por esos milagros de la vida, nunca se botaron. Ahí siguen en un closet esperando que algún día, por algún milagro de la ciencia puedan resucitarlos.
Pareciera que ese día llegó. Hoy por curiosidad me puse a buscar en Internet a ver si había alguna forma de conectar el controlador y el cartucho a una PC. Por qué? Porque por más publicidad que le hagan al NESticle, no hay como jugar con los controladores originales y poder salvar en Legend of Zelda. Y entre sitio y sitio, me topé con esto:
Y si por casualidad no lo hiciera, ya tengo un plan B:

$30... $30 por una consola nueva, que lee los cartuchos originales y a la cual se pueden conectar los controles originales. Y hasta hay una versión de $10 más, que lee tanto NES como SNES.
Es la definición de la felicidad misma. Al final de la historia, no voy a tener que botar mi inversión de casi 10 años en Nintendo... a los 3 días, mi consola revivirá y pasará a sentarse a la derecha del Gamecube.
Ahora si tan solo pudiera hacer algo para revivir mi Gameboy...




1 comentarios:
Mae k exito !
Arreglar la consola original no tiene precio !
Ademas comprar una para jugar los cartuchos originales suena rajado !
Por todos lados gana uno !
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