lunes, 9 de marzo de 2009

Como manipular a las masas?

Por qué es que en los grupos de culto, desde las iglesias hasta los ejércitos, suelen repetirse los mismos patrones una y otra y otra vez? En todos estos grupos, no importa su tamaño ni su objetivo, suele estar presente una característica particular: las actividades sincronizadas. El líder hace una afirmación, la masa responde de manera sincronizada. El líder da una orden, la masa la cumple de manera sincronizada.

En los conciertos se da. En las manifestaciones se da. En los club un sábado en la noche también. En las iglesias ni decir. Será que el hecho de poner gente a hacer cosas al unísono crea algún tipo de dependencia o control mental sobre ellas?

Curiosamente, parece que si. Hay estudios, por ejemplo uno realizado recientemente por la Universidad de Stanford, que concluyen que este tipo de sistemas de respuesta unificada son una herramienta muy importante para domar a la gente y hacerla comportarse según los deseos de un líder. Y lo más interesante es que pareciera que no importa si el objetivo final es marchar a favor de la paz mundial, o a favor de la eliminación de una sociedad entera: el efecto sobre las personas es el mismo.

La teoría que se maneja es que al participar en una actividad de grupo que involucre comportarse idénticamente al resto, se desarrolla rápidamente un sentimiento de pertenencia en las personas. De repente se sienten parte de algo mas grande, y fácilmente se olvidan de su propio bien a cambio de lo que perciben como el bien "colectivo".

Eso podría explicar por qué en las manifestaciones desde el inicio hasta el final, los participantes son bombardeados de consignas que deben repetir, y por qué después de un tiempo están dispuestos a poner su bienestar en riesgo de las formas mas tontas posible: están percibiendo que existe un "bien colectivo" que deben defender a toda costa, y se crea una lealtad artificial hacia ese "bien", aunque el mismo no exista.

Otro estudio de la Universidad de Indiana encontró que el efecto de control verdaderamente se amplifica mediante el uso de propaganda: carteles, camisetas, pancartas, mantas, etc. Al medir los efectos sobre el estado emocional de grupos de gente a los que se les había obsequiado propaganda acerca en un tema particular, encontraron que todos los integrantes desarrollaban un sentimiento muy similar hacia el tema. En cambio, los grupos control que no habían sido expuestos a propaganda mostraban reacciones mas variables, sin que se observaran patrones.

Por qué ocurre todo esto? Parece que lejos de ser un tema meramente emocional o intelectual, los efectos observados tienen raíces biológicas. Los seres humanos estamos diseñados para imitar comportamientos, es una característica que nos ha permitido sobrevivir durante miles de años. Y a través de esos miles de años el cerebro se ha programado para favorecer la imitación del comportamiento de la masa (lo cual implica supervivencia).

Tan profundo es el asunto, que en estudios neurológicos se ha descubierto que el cerebro libera una mayor carga de dopamina cuando se piensa igual que un grupo, que cuando se piensa distinto. Como queriéndonos premiar por comportarnos igual que el resto.

Lo cual podría explicar por qué el que está en medio del molote brincando y pegando gritos ni cuenta se da, mientras que el que está viéndolo por televisión desde la casa mas bien no entiende cómo puede ser tan bañazo. El que está en el molote está influenciado por el efecto de culto, el que está en la casa no.

Diay, habrá que tener cuidado. Por lo visto ya está científicamente comprobado que los seres humanos traemos incorporada una debilidad natural por la masa. Y habrá que saber decir que no la próxima vez que nos pongan a aclamar algo en grupo... o nos quieran regalar un volante en la calle :)

1 comentarios:

conejo gris dijo...

Que interesante!
Esto confirma mis teorias... jaja

Sería bonito si pudiera poner el link para averiguar un toque más.

Pura vida.