miércoles, 14 de enero de 2009

No hay mal que por bien no venga

En los últimos días, el país entero ha estado pendiente de la zona del terremoto. Las noticias y los comentarios se enfocan en la zona del epicentro, por razones obvias.

Pero, alguien se ha puesto a ver qué pasó fuera de la zona del epicentro?

No pasó nada. Nada en absoluto. Un susto, uno que otro vidrio quebrado, algunos adornos caídos. Y... pare de contar. Tuvimos un terremoto de 6,2 grados casi que en la meseta central. Y fuera de la zona del epicentro, no hubo daños importantes.

Recuerdo que hace algunos años, cuando hubo terremotos en Medio Oriente, se había dicho que en Costa Rica ese nivel de catástrofe era menos probable, porque tenemos un Código Sísmico que reglamenta las construcciones. En ese momento como que los periodistas no quedaron muy felices con la respuesta, y casi que se dijo "el día que nos toque, veremos a ver si es cierto".

Bueno, yo diría que nos tocó (de nuevo): 6,2 grados, a 30 Km de San José, y a 20 de Alajuela. Mejor prueba de fuego, razonablemente hablando no puede haber.

Y en la zona del epicentro, por lo que han mostrado los noticieros, el objetivo del código también se cumplió: la gente pudo salir a tiempo, y no murió aplastada por su casa.

Cierto, hubo muchos heridos y fallecidos porque el suelo deslizó bajo la casa. Pero esa ya es historia para otro día.

Bueno, no hay mal que por bien no venga. En este caso, nuestro bien quizás sea que ahora todos podemos dormir un poco mas tranquilos, porque los edificios en los que vivimos pasaron la prueba.


1 comentarios:

el mae del bajo dijo...

creo q en la zona del epicentro se dio tal destruccion por que la geografia es(era)muy irregular con muchas pendientes y montañoso, por eso los derrumbes. creo que nuestras casa si son seguras