Como mucha gente, yo tengo información digital. Pero mi información digital es ligeramente distinta al del resto. Resulta que mi colección de documentos y contenidos es todo un museo... hasta con piezas que datan de finales de los 80s. Así es: documentos y cosas que escribí en una PC de 4.77 MHz hace casi 20 años. Fotos digitales de hace casi 10 años. Y todo original y único: los datos no existen en ninguna parte de Internet, ni han sido copiados por millones y millones de personas.A diferencia de muchos, yo realmente aprecio la información que tengo en digital. Horas, días, meses, años de trabajo, de estar sentado frente a una pantalla, para finalmente crear algo único que no se va a repetir nunca. Es algo que deberíamos apreciar todos... digo yo... en mi fantasía de mundo donde todos viven enamorados de sus creaciones.
Cualquiera que escucha la historia o ve el archivo me pregunta cómo diablos he hecho para lograr que esa información sobreviva tanto tiempo. Ellos con costos logran preservar el correo electrónico de hace 1 semana... y yo tengo correos de hace 5 años como si nada.
Diay, que les diré: mantener algo así es casi que es una religión. Hay que tenerle amor a todos esos bytes, hay que cuidarlos como hijos, matenerlos ordenados, hay que hacer los rituales de respaldo sin falta, y rezar para que que no vayan a fallar en el momento menos oportuno. Solo así es que se logra preservar todo eso para la posteridad. Pero al fin y al cabo, vale la pena. Nada como sentarse una tarde a leer correos de hace 10 años y acordarse de esas épocas.
Los mandamientos de mi religión de respaldo? Se los desgloso para los que quieran empezar a seguirlos... y asegurarse que sus datos vivan más allá de la semana entrante.
- No confío en mi disco duro. Es así de fácil: un día en la noche lo apago felizmente. Llego al día siguiente, enciendo, y escucho ese sonido clásico de un mecanismo de lectura defectuoso. Hasta ahí llegaron los datos. 3 años de datos, perdidos sin advertencia previa en cuestión de 2 segundos. Los discos duros fallan, y fallan frecuentemente. Esa esa la realidad. Así que nunca me confío de un disco duro: como mínimo saco un respaldo periódico, ya sea en otro disco duro o en DVDs.
- No confío en los discos duros portátiles. Si no confío en un disco duro que está quieto dentro de un chasis, protegido con UPS 24 horas, menos en un disco duro metido en una cajita plástica que anda para arriba y para abajo. Además, los discos duros portátiles están expuestos a un peligro especial: robo. Creen que sus datos están muy seguros en un disco duro portátil? Esperen al día en que se descuiden y no lo encuentren al volver.
- Respaldo en varios medios. Ok, un disco duro falla. Un disco portátil se lo roban. Pero hay que ser muy miado para que el disco falle y el portátil se lo roben el mismo día. Y si encima de eso tengo un juego de DVDs con una copia adicional... como que ya empieza a funcionar la cosa.
- Respaldo periódicamente. De nada me sirve un respaldo de hace 3 meses si mis datos cambian todas las semanas. Si mis datos cambian todas las semanas, pues, respaldo todas las semanas. Es aquí donde se tornan realmente útiles los programas de respaldo como Norton Ghost (o simplemente un vulgar tar vcf).
- Respaldo en DVDs. Si, además de tener copias en 2 discos duros, respaldo periódicamente la información en DVDs. De los DVDs hago dos copias: una se queda en la casa, y la otra se queda en la oficina. Exageración? Puede parecerlo, hasta que uno se da cuenta que el día que se metan a robar a la casa, es probable que arrasen tanto con la computadora como con los DVDs de respaldo. Al fin y al cabo, los DVDs son tan baratos que vale la pena hacer múltiples copias.
- Mantengo los archivos en orden. En otras palabras, mis documentos están precisamente en Mis Documentos. No ando dejando archivos regados por mi desktop, en directorios temporales, y en cuando campo vacío me encuentre en el disco. Si hay un directorio llamado Mis Documentos es por algo: para guardar documentos ahí. Si toda la información está en un directorio definido, el día que haya que hacer un respaldo uno puede estar seguro de que se está llevando todo... y no van a quedar documentos importantes perdidos por ahí.
- Los datos críticos se encriptan. Hay un mae de HP que les puede contar las cosas divertidas que suceden cuando uno deja datos al descubierto en el disco duro de la máquina. O Pamela Alfaro también les puede contar historias divertidas por el estilo. Háganse un favor: si entre sus archivos tienen algo que el público en general no deba ver, encríptenlo. Especialmente si van a hacer 3 copias de él y dejar una en la oficina.
- La tecnología no es para siempre. Si dejaron un documento en un ZIP de cuando tenían drive paralelo, en este momento básicamente están jodidos para recuperarlo. Si en los tiempos de upa decidieron comprimir algo con ARC (y ojalá encriptado) y ahora quieren sacarlo, vean a ver cómo hacen. O si los estados financieros de Quattro Pro para Mac nunca los pasaron a otro formato... vayan a buscar quien se los lee. La tecnología va cambiando, y hay que revisar lo que se tiene en archivo para mantenerlo al día. Sino, de nada sirvió.
- Los DVD no son para siempre. Una precaución importante: ni los CD ni los DVD duran para siempre. La mayoría llegan al año, año y medio como máximo. Ya después de eso empiezan a molestar. Si respaldan en DVD, renueven el DVD cada cierto tiempo. Siempre es bueno anotarle al disco la fecha en que se hizo... para luego poder ubicar fácilmente cuales están ya viejos.
- Destruyan los discos viejos. Hay mucha gente a quien le encantaría tener esa colección de DVDs de respaldo que están botando a la basura. Probablemente contenga mucha información divertida como estados de cuenta bancarios, datos de tarjetas de crédito, fotos personales... en fin. Tomense unos minutos para destruir los CDs que botan, o inviertan $15 en un CD Destroyer para ir a la segura.
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