lunes 5 de enero de 2009

Habremos cruzado la frontera?

En las ciencias teóricas hay campos de campos e investigaciones de investigaciones. Y todos los días las cosas se ponen más complicadas y se les encuentran nuevas aristas nunca antes imaginadas.

Lo cual lo lleva a uno a preguntarse, en qué momento cruzarán las ciencias teóricas la frontera, donde dejan de ser ciencias y se empiezan a convertir mas en trabajos de imaginación y simple filosofía, que no tienen trascendencia real en la vida humana?

Stephen Hawking entre muchos físicos muy respetados, ha cruzado esa barrera un par de veces, coqueteando con conceptos pantanosos como la existencia de Dios y su rol en el esquema del Universo. Los cosmólogos y astrofísicos también son famosos por andar por esos rumbos... imaginándose escenarios del espacio-tiempo dando vueltas alrededor de cilindros de masa infinita, o de lo que podría suceder en singularidades de dimensión cero. Y ni hablar de los matemáticos y sus ponderaciones acerca de cuántos números que terminen en 8 pueden caber en un espacio curvo de n dimensiones.

De hecho el campo de las ciencias teóricas ha visto recientemente algunos casos importantes de excesos de imaginación en los investigadores, que ha llevado a que se publiquen cosas que ni siquiera en una historieta merecen estar. El caso de Bogdanoff es interesante: una publicación que parece no tener ni pies ni cabeza, que luego se convirtió en tesis de doctorado para dos académicos. Y lo peor es que la tesis fue aceptada y los PhD otorgados por una universidad de renombre.

O el caso de M. S. El Naschie: 322 publicaciones, en la misma revista, de la cual Naschie resulta ser editor. Muchas de esas publicaciones posteriormente fueron debatidas y criticadas hasta mas no poder: hay quienes argumentan que están repletas de inconsistencias, que dejan demasiadas dudas de los procedimientos, y que algunos conceptos presentados son simplemente ridículos. Y la gran pelada de todo esto? La revista, cuya suscripción vale $4.500 anuales, es publicada por Elsevier, una de las editoriales mas prestigiosas del mundo en materiales científicos.

Falta de control de calidad? Talvez. El gran problema en todo esto es que la investigación de Naschie es en el campo de la teoría del caos y los fractales. Y hacer un control de calidad estricto y extensivo cuando se están hablando de cosas que supuestamente ni se pueden describir... está raro. Bogdanoff? Topología cuántica... peor aún.

Ahora, Naschie y Bogdanoff son casos extremos y probablemente insignificantes alapar de la inmensa cantidad de publicaciones serias y realmente sólidas que se hacen todos los meses en el resto de las revistas científicas del mundo. Pero no dejan de ser un vistazo hacia los rumbos que está tomando la investigación teórica en algunos campos... y que están metiendo a la "industria académica" en problemas.

Y en el futuro es poco probable que la situación mejore. Todo lo contrario: cada publicación nueva que se hace, abre una caja de pandora que genera mas investigación, más imaginación, y nuevos conceptos y campos extraños para que la ciencia explore.

Lo cual no es malo. Pero si es de cuidado, si no queremos que las revistas científicas se empiecen a convertir en libros de ciencia ficción.